El ministro de Salud, Óscar Ugarte, aclara en la siguiente entrevista los mitos que existen en torno a la efectividad de los genéricos y explica cómo el Gobierno piensa lograr que los medicamentos bajen de precio para lograr que el 36,2% de la población pobre tenga la posibilidad de acceder a un tratamiento.
¿Qué medidas concretas impulsará su despacho para reducir el precio de las medicinas en el Perú, que para muchos son más caras que las que se venden en Chile, Argentina o Colombia?
Esta semana presenté al Consejo de Ministros un primer conjunto de iniciativas con las que esperamos reducir el precio de las medicinas en el mediano plazo, que desde nuestro punto de vista son excesivamente altas en muchos casos. La idea es implementarlas progresivamente. Estos últimos dos días, por ejemplo, ya publicamos dos iniciativas que buscan mejorar el control de los productos que ingresan al país y asegurarnos de que se prescriba no con la marca sino con el nombre del genérico. Pero no es lo único, también queremos consolidar un mercado competitivo.
¿Cómo esperan lograr esto, si hay mucha asimetría en la información que impide activar la competencia?
Para ello nos hemos trazado distintos caminos. Actualmente, el 30% de los productos farmacéuticos que se comercializan en el país corresponde a la oferta pública, mientras que el 70% restante circula en la parte privada [a través de farmacias y cadenas]. Creemos que en la medida en que crezca la oferta pública, con el aseguramiento universal en salud, podremos lograr que bajen las medicinas, pues habrá una mayor cantidad de consumidores que podrán acceder a medicinas más baratas y de buena calidad. Adicionalmente, estableceremos alianzas público-privadas para incentivar la producción de genéricos. Hay muchos laboratorios transnacionales interesados en fabricarlos y comercializarlos en el Perú.
¿Pero de qué forma esta alianza beneficiará al consumidor y qué tipo de incentivos está dispuesto a dar el Estado?
La idea es que más laboratorios surtan al sector público, y que Essalud, el Minsa y sus cadenas tengan a su disposición mayores stocks de genéricos, de tal forma que un consumidor privado también pueda realizar sus compras de genéricos en la parte estatal. En la actualidad, eso ya es posible, pero se da solo en forma muy limitada, porque generalmente lo que se compra es para cubrir a la persona asegurada. Pensamos brindar reducciones impositivas (que aún se están analizando) y varias ventajas para que más laboratorios fabriquen y comercialicen genéricos. Ello nos permitirá ampliar los stocks en la parte pública y también regulará la parte privada, porque al tener una mayor oferta las cadenas ya no tendrán excusas de decirte, cuando llegas a una farmacia, que ese genérico se ha agotado.
¿Ya tienen candidatos para esas alianzas?
Tenemos a distintas transnacionales interesadas, sobre todo las europeas. Uno de los que se ha mostrado interesado en participar es Novartis, líder mundial en la producción de genéricos.
Pero el impacto de estas medidas se sentirán todavía en el mediano plazo. No debería ser también una prioridad ofrecer mayor información, a fin de que el consumidor compare precios.
Lo que dice es cierto. Y precisamente con la Digemid se ha trabajado un software que permitirá al usuario saber qué productos son equivalentes a lo que se está recetando, cuánto cuesta y dónde están las farmacias que ofrecen las alternativas más baratas. Consideramos que esa es la mejor manera de romper la asimetría y la cadena de imperfecciones que existe en este mercado.
¿Las cadenas y los laboratorios están dispuestos a brindar esa información?
Los diferentes actores de la industria participan en el foro Alianza para la Transparencia en Medicamentos (META), un espacio de diálogo donde también participan distintos actores sociales y en el que se busca mejorar el acceso a medicamentos esenciales a precios asequibles. Este foro es el que planteó la iniciativa del software y si han participado farmacias y laboratorios es porque evidentemente están de acuerdo.
¿Cuándo entrará en funcionamiento este software?
Esperamos que en un plazo no mayor de dos a tres meses.
Otro de los problemas que existe en el mercado son los mitos que existen en torno al genérico. ¿El medicamento de marca y un genérico tienen las mismas propiedades curativas en el organismo?
Estudios médicos realizados en EE.UU. concluyen que no existe evidencia de que los fármacos de marca sean clínicamente superiores a los genéricos. De hecho, el 62% de la receta que se emite en ese mercado es de genéricos, porque tienen la misma condición y la misma propiedad curativa en el organismo. Por esa razón nosotros iniciaremos una intensa campaña de promoción, pero cuidando a la par el tema de la calidad. El Gobierno está decidido a rescatar la reputación del medicamento genérico.
Además de la poca información, también está la desconfianza que —usted mismo reconoce— existe en el consumidor. ¿El Gobierno no tuvo su cuota de culpa en ello, pues fue muy laxo al dejar entrar mucho producto falsificado y adulterado?
Eso no es una responsabilidad del actual Gobierno. Pero igual estamos buscando corregirla, porque somos conscientes de que no podemos alentar el consumo sin asegurar la calidad del genérico. Y, de hecho, la Ley General de Medicamentos busca corregir la falta de control de la ley de salud de 1997, que no garantizaba ni exigía nada. Ahora se establecerán controles muchos más rigurosos y se certificarán todos los productos que se internen en el país.
Pero la ley no tiene carácter retroactivo. ¿Cómo harán para sacar a las droguerías que abren hoy y cierran mañana o para sacar a los laboratorios que ya están comercializando productos de baja calidad?
Si bien la ley no tiene carácter retroactivo, establece claramente que los actuales jugadores deberán reinscribirse para renovar permisos cuando estos estén vencidos. De tal forma que el control se ejercerá sin hacer mayores distinciones. La norma sin duda contribuirá a limpiar el mercado. Esa será la consecuencia de la mayor fiscalización y control. Los plazos, los procesos de visita se establecerán en el reglamento que debe estar listo en tres meses.
¿Cuándo se verán plasmadas en leyes todas estas iniciativas?
Esto se realizará en forma progresiva, las primeras medidas ya han salido publicadas. Entre enero y febrero saldrá otro paquete adicional desde un petitorio para la parte estatal, el reglamento de la nueva ley, las políticas de promoción de genéricos, que incluye incentivos para la producción y comercialización, spots y otros temas. Asimismo, el funcionamiento del software que permitirá comparar los precios.
¿Cuándo se sentirá su impacto en el mercado?
Estamos acelerando la implementación de la parte normativa, pero creo que los primeros resultados en el precio se verán hacia finales del 2010. No puedo decir cuánto bajarán, porque eso es algo difícil de calcular.
Algunos especialistas consideran que el Gobierno puede ir aun más allá y debe intervenir directamente en el mercado, como sucede en Canadá, Brasil o España, pues la industria farmacéutica involucra un aspecto muy sensible: la salud pública. ¿Esa posibilidad ha sido discutida al interior del Gobierno?
No podemos hacerlo directamente, porque estamos en un mercado que se rige por la libre competencia. No obstante, creemos que el código de consumo podría aportar en forma importante a la labor de proteger al consumidor. Por el lado del Minsa lo que haremos es asegurar que las boticas cumplan con vender medicamentos genéricos de calidad, empezaremos a emitir certificados y solo respaldaremos a las cadenas que vendan productos de calidad, eso las obligará a ordenarse y hacer más transparentes.
¿Cómo ven la relación que pueda existir entre un laboratorio o un distribuidor con la cadena de farmacias? ¿Eso no es algo que les preocupa?
Claro que nos preocupa, pero no tenemos cómo actuar frente a ello. Además, no hay nada que diga todavía que esto afecta al consumidor o la competencia. No obstante, quisiera decirle a la industria en general que estamos atentos a lo que suceda y que utilizaremos todos los mecanismos que nos permite la Organización Mundial de Comercio (a través de DOHA) si vemos que no están respetando las reglas de juego o que están aprovechando su posición de dominio y afectando la competencia o al consumidor.
¿A qué herramientas se refiere?
Por ejemplo, si vemos que hay laboratorios que venden el medicamento, que importan al Perú, al doble o al triple de precio de lo que se oferta en su país de origen, autorizaremos las importaciones paralelas. Si tenemos pandemias que pongan en riesgo la salud pública, estaremos dispuestos a la posibilidad de que se establezcan licencias obligatorias. Nosotros somos respetuosos de la propiedad intelectual, pero no permitiremos los abusos y recurriremos a todas las flexibilidades que nos ofrece la ronda de DOHA para hacer respetar nuestros derechos.
Fuente: Diario el Comercio, publicado el 28 de noviembre de 2009.
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